LA BRUJULA NO FUNCIONA...
No quiero salir en los medios, ni ser envidiado en mi vecindario; solo quiero hacer bien lo que se supone que tengo que hacer bien, y que los demás me dejen hacerlo… el egoísmo, la indiferencia y la insensibilidad de los “inútiles” (porque para mí, esos son los no útiles a la sociedad que a mí me gustaría) me desasosiega… en general, son los trabajadores de lo público los que más se acercan a esa forma de “sentir”, porque les viene todo dado… no deben luchar por nada, todo es ganar privilegios sobre los demás, todo es tener derechos, pero ninguna obligación… y la única, la de trabajar para el ciudadano, es la que antes olvidan… se han erigido como la nueva burguesía, aunque en realidad, yo interpreto que se trata de la nueva “aristocracia” más bien… son neo-nobles, a los que hay que pedir favores para que hagan su trabajo, a los que sus privilegios sociales los pagamos todos, a los que su falta de interés los embrutece y envilece más, a los que aborrezco y detesto cada día un poco más...
Es necesaria una nueva política de la función pública; es necesaria una nueva revolución que guillotine las cabezas de los neo-nobles y abola el hiper-status que sobre los ciudadanos ostentan; deben acabarse las desigualdades que cada vez más nos separan y sobre todo, deben aprender que el tan cacareado “servicio al ciudadano” es algo más que preocuparse de que todos les abonemos sus nóminas a fin de mes...
Definitivamente, la brújula de esta sociedad no funciona.

1 Comments:
Querido Narcise, como de costumbre no puedo estar más de acuerdo contigo. Sufro esa discriminación ciudadana todos los días. Trabajo con los "hiperciudadanos". Yo soy una plebeya con pocos derechos y multitud de obligaciones. Y algunos te miran con desprecio, sabiéndose con poder para ser rastreros y déspotas. Pueden no ir a su trabajo, pueden escupirte y pisotearte y no por ello pierden derecho alguno. Nadie puede tocarles y lo saben, y sus sindicatos -los mismos que nos ignoran por ser plebeyos- acumulan poder y prejuicios. España es diferente, es el único país con puestos vitalicios, con complementos sin fin, con "personas intocables", mientras que las mujeres no podemos tener hijos, la prevencion de riesgos cae de cuenta del obrero y los ancianos mueren solos de inanición en casas que se les caen encima. Son las prioridades del Estado, y no llevan camino de cambiar.
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