sábado, noviembre 12, 2005

felicidad con F mayuscula

¿Existe realmente alguien que tenga la certeza de conocer cuál será el lugar donde se ubicará su hogar? ¿Qué es el hogar? ¿Por qué nos angustia tanto conocer el lugar donde situar nuestra vida y sentimientos de forma definitiva cuando no sabemos si mañana seguiremos trabajando, riendo, sintiendo en el mismo lugar que hoy lo hemos hecho? ¿Acaso esa angustia nos impide más bien disfrutar del hoy por pensar en el mañana que puede no llegar nunca?

Desafortunadamente, la sociedad actual nos obliga a pensar en el mañana desde el momento en que las cadenas que nos atan nos impiden disfrutar de otras oportunidades que la vida nos puede presentar pero que, inevitablemente, deberemos dejar pasar de largo como el tren que no para en las estaciones menores. La obligación de la compra de vivienda, previa pareja estable conseguida, con el consiguiente proyecto de futuro mutuo y la inevitable hipoteca vitalicia nos obligarán a soportar las condiciones laborales basura que nos echen encima, con tal de "atesorar" todos esos condicionantes de felicidad que la políticamente correcta sociedad actual nos impone para llegar a ser personas respetables, presentables y triunfadoras.

Confieso mis pecados desde esta ventana al mundo, porque esta sociedad de la que formo parte y que me ha podrido, me impide ver más allá de la nómina del mes que viene, de la próxima letra de hipoteca, de todos los recibos y seguros, de las facturas y comisiones bancarias, del desagradable trabajo no reconocido, de los comentarios malintencionados de los envidiosos (no sé de qué se puede tener envidia hoy, aquí y ahora)... Mi pecado mortal ha sido dejar pasar las oportunidades que la vida me ha brindado por no haber previsto a tiempo las graves consecuencias que "atesorar" semejantes logros podría haber conllevado (y desde luego que lo ha hecho, vaya si lo ha hecho...!) Soy un muerto en vida que no es dueño de sus movimientos y que es prisionero de un lugar que ama, Ejea de los Caballeros, aunque odia por ser precisamente la única cárcel de la que no puede escapar...

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Narcise, vivir sólo sirve para darse cuenta de lo absurdo de atesorar, de intentar controlar, de planificar, de atar… Aunque obviamente, tenemos que intentar hacer todas esas cosas que nuestro instinto de autoprotección impulsa. Todo es contradictorio, producto de equilibrios inestables en balanzas finitas.
La vida es una carrera temporal en la que se nos va desmintiendo casi todo aquello en lo que necesitamos creer para no desmoronarnos. Por eso nos desplomamos y rompemos como cartones cuando algo de eso sucede, sobre todo cuando alguien a quien creemos querer o amar deja de hacerlo o incluso nosotros dejamos de hacerlo.
Es pretencioso aconsejar, con el tiempo yo misma voy viendo lo inútil de las expectativas: los trabajos envilecen, los amores se desvanecen y ¿qué queda Narcise? El arrepentimiento por haber dejado pasar otros trenes. Pero no hay alternativa, todos los caminos están repletos de bifurcaciones y hemos de elegir.
Estamos Perdidos. Yo elijo vivir.

2:38 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Qué es ser pobre...

Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó a pasar unos días al monte con una familia campesina. A su vuelta a la ciudad, el padre preguntó al hijo qué le había parecido la experiencia:
- "Buena"-, contestó el hijo con la mirada puesta en la distancia.
- "Y...¿qué aprendiste?"-,insistió el padre.
El hijo contestó:
- "Que nosotros tenemos un perro y ellos cuatro".
- "Nosotros una piscina en el jardín con agua estancada, ellos un río sin fin de agua cristalina donde nadan los peces".
- "Importamos lámparas de Oriente para alumbrar nuestras estancias... a ellos los iluminan la luna y las estrellas".
- "Nuestro patio llega hasta la cerca... el suyo hasta el horizonte".
- "Compramos la comida que si sobra tiramos... ellos la siembran y cultivan".
- "Oímos CD's, cassettes o vinilos... ellos la perpetua sinfonía de los pájaros que surcan el cielo".
- "Para protegernos nos rodeamos de muros, barrotes y alarmas... ellos de la amistad de sus vecinos".

- "GRACIAS PAPÁ POR HABERME ENSEÑADO LO POBRES QUE SOMOS".

Cada día nuestro espíritu es más pobre. Nos preocupamos no sólo por TENER, sino por TENER CADA VEZ MÁS.

10:14 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo tambien me he condenado en vida al volver aqui,me deje encandilar por el lado mas falso(que por eso mismo es el mas brillante y embaucador).
Es ahora cuando descubro que Ejea es un erial,que la vida cotidiana se muestra con todas las miserias de los autoctonos que la poblamos,que somos una comunidad de puñaleros sonrientes y que solo en las tabernas se desarrolla el festival de mascaras vacias que llamamos sociedad

6:52 a. m.  
Blogger NARCISE said...

Azazel,
uno de los mayores consuelos que puedes tener es hacerte a la idea de que el ser humano se adapta fácilmente a los cambios y a éstos no hay que descartarlos nunca...

8:20 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home