LA BRUJULA NO FUNCIONA...
No quiero salir en los medios, ni ser envidiado en mi vecindario; solo quiero hacer bien lo que se supone que tengo que hacer bien, y que los demás me dejen hacerlo… el egoísmo, la indiferencia y la insensibilidad de los “inútiles” (porque para mí, esos son los no útiles a la sociedad que a mí me gustaría) me desasosiega… en general, son los trabajadores de lo público los que más se acercan a esa forma de “sentir”, porque les viene todo dado… no deben luchar por nada, todo es ganar privilegios sobre los demás, todo es tener derechos, pero ninguna obligación… y la única, la de trabajar para el ciudadano, es la que antes olvidan… se han erigido como la nueva burguesía, aunque en realidad, yo interpreto que se trata de la nueva “aristocracia” más bien… son neo-nobles, a los que hay que pedir favores para que hagan su trabajo, a los que sus privilegios sociales los pagamos todos, a los que su falta de interés los embrutece y envilece más, a los que aborrezco y detesto cada día un poco más...
Es necesaria una nueva política de la función pública; es necesaria una nueva revolución que guillotine las cabezas de los neo-nobles y abola el hiper-status que sobre los ciudadanos ostentan; deben acabarse las desigualdades que cada vez más nos separan y sobre todo, deben aprender que el tan cacareado “servicio al ciudadano” es algo más que preocuparse de que todos les abonemos sus nóminas a fin de mes...
Definitivamente, la brújula de esta sociedad no funciona.
